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Movimientos o partidos: un debate “in”-necesario

mayo 24, 2008

Movimientos y partidos han resultado todo un debate dentro de los grupos de estudiantes críticos en la Universidad de Chile y en el resto de la universidades del país. De hecho han emergido grupos tan extraños que siendo partidos en tanto instituciones que tienen una visión de la política general del país y que generan representación, niegan la condición de ser un partido o falange estable ya que juegan su posibilidad de conducción en espacios altamente inestables como las asambleas. “El pueblo unido avanza sin partido” gritan por ahí.

En los movimientos estudiantiles que resultan generalmente indentificables como movimientos sociales se puede puede trabajar esta paradoja, efectivamente se movilizan por el posicionamiento de temas que los superan en nivel de emergencia, tanto en capacidad de articulación política como en un punto que resulta sensible hoy en el movimiento de la facultad de ciencias sociales, reflexividad política por medio de la memoria o aprendizaje. Entonces dos elementos institucionales les afectan a estos movimientos: capacidad política de articulación de intereses y la capacidad de aprender de las experiencias anteriores. El tiempo resulta fundamental, ya que generalmente estos movimientos sociales se levantan por unas demandas específicas que pueden proceder a la articulación de intereses pero sin consideración respecto al tiempo. Y en politica el tiempo resulta una variable fundamental, ya que los movimientos sociales sin tiempo como los movimientos estudiantiles nos les queda otra que la articulación forzada por y en el tiempo y la espera de saltos de conciencia, que es notese, la solución rápida…

La ausencia de partidos sólidos que sean capaces de articular el tiempo de los movimientos sociales a traves de la auto observacion y el aprendizaje de los errores, hacen que generalmente los movimientos sociales en este caso estudiantiles se den contra la coyuntura y no generen una coyuntura que pueda modificar las modos en que se relacionan los movimientos con los estudiantes, los estudiantes con los profesores, los profesores con las facultades y las facultades con la universidad. Sin contar con los elementos transversales de los estamentos como el CONFECH y otros. Los movimientos estudiantiles han sido conducidos por medio de colectivos que le dan alguna capacidad de generar estrategia política, generalmente por medio de las mismas recetas, pero les ha faltado efectivamente la posibilidad de posicionar y articular efectivamente las coyunturas politicas necesarias para conseguir sus objetivos. Y se enfrentan como siempre a condiciones que los superan, y tienden en ese punto a generar altos niveles de dispersión, como ultimo momento del movimiento cuando apenas puede mantenerse unido.

Simplemente, los partidos son capaces de mantenerse en el tiempo acumulando experiencia, su condición institucional los hace poder procesar estos elementos para poder generar estrategias y articulaciones instalando coyunturas políticas, dándole contingencia a los sistemas en los cuales se desenvuelven. La relación privilegiada de los partidos en la primera modernidad, ha sido arduamente criticada por nuevas formas de privilegios históricos, como los movimientos sociales autónomos. Hoy más que nunca este debate de reemplazos, no tiene ningún sentido, las articulaciones entre partidos  y movimientos son las que deben ser trabajadas en la teoría y la practica política. Esta condición hace que las relaciones han de ser en algunos planos de preeminencia partidaria y en otros de preeminencia de los movimientos, la articulación y la planificación de estrategia política es propia de los partidos y la fuerza de los movimientos. Pero esta relación es una dualidad analítica ya que en principio esta se expresa en conjunto, pero aquello que se puede diferenciar debe ser diferenciado, y de esta manera generar mejores análisis, que son la base de poder planificar estrategias…

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One comment

  1. La relación entre lo político y lo social y la construcción del instrumento político.

    Sólo queria aportar a algunas cosas al debate y decir que concuerdo absolutamente con tus apreciaciones, salvo algunas cosas que creo que no quedan muy claras.

    Los errores no pueden ser reducidos a la asusencia de partidos, a pesar de la necesidad estratégica de estos. Los errores inmediatos pueden tener miles de causas, pero la principal es la poca consistencia que toma el movimiento en el aspecto de lo social.

    El que falte un partido no es la causa, más bien la cosntrucción del instrumento político debe ser la consecuencia de los esfuerzos puestos en dos bandas: Lo orgánico como los esfuerzos en la cosntrucción de una alternativa material y en lo social en el fortlecimiento de la incidencia social de un proyecto político.

    Hay que arrancar de lzquierda la “ilusión de lo social” (Daniel Bensaid) que afirma la inmanencia de lo político en lo social y trabajar dentro de dos ejes sumamente importantes: Lo organizativo y lo ideológico. Lo organizativo que tienda a la construcción de la organización partidaria y la construcción de fuerza social, de influencia social organizada; Lo ideológico que apueste a unificar criterios que permitan construir una apuesta, una alternativa, un sustento ideario que guie y a la vez que permita dar la “batalla de las conciencias” en lo cotidiano.



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